En el momento en que la economía española y, en general, de la UE y EEUU evidencia claros síntomas de desaceleración, volver la mirada a otros mercados se convierte en una necesidad. Publicamos en ForoBurgos una reciente entrevista con el Presidente de Duro Felguera, que ha sabido reconvertir su actividad tradicional y expandirla a otras áreas económicas.
A punto de cumplir los 150 años de historia, Duro Felguera se ha convertido en una de las empresas españolas con participación más activa en el área latinoamericana. Pese a concentrar la mayor parte de su actividad internacional en el continente sudamericano, la empresa está presente en la actualidad en un gran número de países extranjeros: hasta un total de 12 en la actualidad.
El actual presidente de Duro Felguera lleva vinculado a la empresa asturiana de bienes de equipo 17 años, en los que ha ocupado distintos cargos desde su llegada en 1990. En 2003, accedió a la presidencia de la empresa y es, además, miembro del patronato de la Fundación Príncipe de Asturias.
Juan Carlos Torres Inclán cursó estudios de ingeniería en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de Oviedo e inició su andadura profesional en Mecánica de la Peña, empresa vasca de bienes de equipo. Allí, el ahora presidente de Duro mantuvo sus primeros contactos con el área de montajes e instalaciones para el sector de la energía.
Tras su paso por la sociedad vasca, el siguiente destino profesional de Juan Carlos Torres Inclán fue la ingeniería Erpo, donde desempeñó el cargo de director comercial, una empresa de la que, además, fue también consejero. En 1990, llegó el momento de su incorporación a Duro Felguera.
La empresa Duro Felguera cumplirá el año que viene 150 años. A través de su dilatada historia se ha tenido que reinventar en varias ocasiones con el fin de sobrevivir y encontrar nuevas áreas de actividad. ¿Cuál ha sido la evolución en la actividad de la empresa en los últimos años?
En los últimos 10 años, Duro Felguera ha pasado de ser una empresa fabricante de bienes de equipos (que también prestaba servicios) a una empresa cuya principal actividad es el desarrollo de proyectos «llave en mano», donde, además, sigue prestando servicios. Las actividades de fabricación, en la actualidad, han pasado a un segundo plano y suponen, aproximadamente, un 12-13% de la actividad de la empresa.
La actividad principal de la empresa, que es la de la gestión de grandes proyectos industriales, está compuesta a su vez por tres grandes áreas. La primera, y principal, es el área de generación de energía, que supone el 70% de la actividad de los grandes proyectos y casi un 50% de toda la actividad de todo Duro Felguera. Otra área es la de minería y manejo de materiales, que supone cerca del 20% de los grandes proyectos, y, por último, el área de almacenamiento, tanto de gases como de líquidos petrolíferos, que supone cerca de un 10% de los grandes proyectos.
Además, la empresa está tomando sus primeros contactos con las energías renovables. ¿Cree que Duro Felguera tiene oportunidades de negocio dentro de dicho sector?
Duro Felguera cuenta en la actualidad con una concesión para realizar una planta de fabricación y almacenamiento de biodiésel en Gijón, en el puerto del Musel. El caso es que existe una gran agitación en el mercado de biocombustibles, ya que se ha producido una carrera muy rápida, que no ha sido bien digerida ni por lo fabricantes ni por los productores de materias primas dentro del sector. Esta carrera, además, no ha ido acompañada con un marco regulatorio adecuado y no ha sido demasiado bien acogida por el mundo del petróleo tradicional, lo que ha provocado que el tema de los biocombustibles, que presenta un claro futuro, presente en estos momentos la situación de agitación anteriormente comentada. Lo que vamos a hacer con el proyecto que tenemos en Gijón es, en cuanto tengamos los permisos medioambientales, empezar con la planta de almacenamiento, tanto de aceites como de biodiésel, para luego, en el momento adecuado, iniciar la construcción de la planta de transformación y refino del aceite. Pero, por ahora, hemos decidido empezar el proyecto por la parte logística.
En otras áreas de las energías renovables, estamos empezando a hacer cosas ahora. En los próximos meses, vamos a presentarnos a unos proyectos eólicos acompañados de un inversor del sector. Vamos a ofertar un proyecto eólico, eso sí, de una forma moderada. Además, estamos muy interesados en el tema solar. No tanto en el solar fotovoltaico como en el solar térmico, donde esperamos tener actuaciones en la concesión de plantas solares térmicas. En España, hay en estos momentos autorizados 500 Mw, pero se espera que, en un futuro próximo, se amplíe a 2.000 Mw. Como las unidades estándar son de 50 Mw, eso quiere decir que habría capacidad para 40 plantas de generación solar térmica. Entendemos que se va a crear un mercado en el que nosotros podemos desempeñar un papel destacado en la construcción de este nuevo tipo de plantas. Es más, si se presentara la oportunidad, no descartaríamos una posible inversión en dicho sector.
¿Qué experiencia acumula Duro Felguera en el exterior? ¿Cómo ha evolucionado la contratación de la empresa en el exterior? ¿Qué parte supone sobre la contratación total de la empresa?
Duro Felguera ha estado presente de siempre en el exterior, incluso llegó a tener inversiones en centros de fabricación en México y Venezuela. En estos momentos, no tenemos inversiones en el extranjero, sino que nos dedicamos a desarrollar proyectos industriales y a exportar desde nuestros propios talleres bienes de equipo.
La actividad en el extranjero ha influido de forma decisiva en el aumento de contratación de la empresa. Así, la contratación internacional en 2001 fue de 187 millones de euros, mientras que se espera que, a final de 2007, se alcancen los 296 millones de euros, lo que supone algo más del 30% de la contratación total del grupo. Hace cinco años, la empresa estaba presente en Venezuela y México. Hoy en día, está presente en 12 países extranjeros: México, Venezuela, Perú, Brasil, Chile, Argentina, India, Israel, Italia, Francia, Portugal y Reino Unido. Además, esperamos que, cuando la inversión en España decaiga, nuestra actividad en el extranjero alcance el 50% del volumen total de negocio de la empresa.
¿Cómo afecta a la empresa la evolución del tipo de cambio del euro frente al dólar en los últimos ejercicios? ¿Han tomado algún tipo de medida para luchar contra su efecto negativo?
El dólar débil no ha afectado a la empresa de forma importante. Es más, yo diría que no nos ha afectado, en contra de los que pueda parecer. No nos ha afectado por la siguiente razón: la existencia de un mercado grande, junto a una gran demanda por parte de mercados emergentes, y que el mercado es un mercado de vendedor, no de comprador. Por todo ello, el tirón tan fuerte del mercado es el que está absorbiendo la fortaleza del euro.
Hace años, cuando el mercado se encontraba en una situación de depresión, los contratos se firmaban en la divisa que te marcaba el cliente. En estos momentos, en países del área latinoamericana, algunos contratos los hemos firmado en euros. Pero lo cierto es que, en la actualidad, tenemos todo tipo de combinaciones posibles entre moneda local, euros y dólares, habiendo casos en que el contrato se ha firmado en tres monedas diferentes. En este último caso, contratamos en euros la parte que exportamos desde la zona euro; en dólares, la parte a equipos comprados o exportados desde la zona dólar y, en moneda local, todo tipo de servicios que se contratan en el país donde se desarrolla el proyecto. Por tanto, en una situación como la actual, lo que hacemos es aumentar la compra de equipos y suministros que hacemos en la zona dólar, con lo que minimizamos el impacto del tipo de cambio. Además, adicionalmente, la empresa realiza también seguros de cambio para cubrirse de los riesgos en la fluctuación del tipo de cambio de la moneda en la que se contrata el proyecto.
Duro Felguera tiene su actividad internacional muy centrada en Latinoamérica. ¿Qué otras zonas o países creen que pueden resultar interesantes para la empresa en el medio y largo plazo?
Dado el tamaño que tiene Duro Felguera, que es un tamaño mediano, con unas ventas de en torno a unos 800 millones de euros, no podemos estar en muchos más países de los que estamos en la actualidad. Latinoamérica sigue teniendo para nosotros prioridad máxima. Entendemos que Latinoamérica tiene un gran potencial de crecimiento, que ha llegado la «década de Latinoamérica» y que vamos a estar presentes en la mayoría de los países de esa área. Es por esto que nuestras estrategias de internacionalización en otras zonas geográficas se verán disminuidas. Vamos a seguir centrados en la India, ya que entendemos que es un mercado tan potente como el chino, pero que avanza a un ritmo mucho más fácil de asimilar, y vamos a centrarnos también en Europa, fundamentalmente en los países del sur de Europa, como son Italia, Francia y Portugal. Además, recientemente, empezamos a trabajar en Reino Unido, donde entendemos que también tenemos posibilidades de seguir actuando. Lo que tenemos claro es que Latinoamérica será nuestro principal mercado durante los próximos años. Apostamos por Latinoamérica para el desarrollo de nuestro negocio típico, que es la construcción de plantas «llave en mano», entendemos que somos muy competitivos y que estamos en ese mercado, que, además, presenta un gran potencial.
En estos momentos, la demanda es tan grande que se pueden seleccionar los proyectos, con lo que es posible minimizar los riegos, ya que se puede seleccionar mejor el cliente, el país, el tipo de proyecto y el tipo de socio.
Duro Felguera, como ya hemos comentado, tiene una gran experiencia en Latinoamérica. ¿Habéis percibido cambios significativos en el entorno de negocios en esos países?
Hay que dejar claro que nuestra visión es la de una empresa que no realiza inversiones en esos países, lo cual es una visión parcial y seguramente distinta de la de las empresas que tienen inversiones permanentes y que están sometidas, sin duda, a otro tipo de riesgos. Desde nuestro punto de vista, de lo que sí estamos convencidos es de que, en general, en la mayoría de los países sudamericanos, hay bastante más seguridad de todo tipo de la que había hace 10 años. Desde el punto de vista de credibilidad de estos países, en cuanto a su capacidad de pago, ahora mismo casi todos ellos son países mucho más fiables de lo que eran anteriormente. Lógicamente, la empresa toma las medidas de protección normales en el tipo de negocio que desarrollamos, pero nos sentimos bastante confortables con la seguridad, tanto jurídica como crediticia, de los países latinoamericanos en este momento.
En lo referente a litigios o disputas comerciales, es habitual que, por los tipos de proyectos que desarrollamos, puedan aparecer desencuentros, pero lo cierto es que, actualmente, Duro Felguera no tiene ningún litigio en Latinoamérica. Los hemos tenido en el pasado, pero ahora no tenemos ningún problema. Hoy en día, nos sentimos bastante cómodos en esa área geográfica. La empresa tiene ahora mismo grandes proyectos en Argentina, proyectos que son para el Estado argentino y, hasta el momento, el cumplimiento en los plazos de pago ha sido exquisito. En el proyecto que tenemos en Venezuela, también nos están pagando en forma y plazo. Esta situación que comento era impensable hace algunos años. Pensamos que la situación actual es claramente mejor que la de hace algunos años y por ello estamos convencidos de que a Latinoamérica le ha llegado su década de desarrollo.
Dada la gran actividad económica que tiene la empresa en Latinoamérica ¿no se ha planteado la empresa realizar algún tipo de inversión productiva en la zona?
La empresa decidió hace ya algunos años que esa actividad no está en nuestro core business y que vamos a seguir teniendo una participación de fabricación en todos aquellos equipos que resulten rentables y que nos den algo distinto de nuestra competencia, pero nuestro objetivo no es invertir en áreas de fabricación. Pensamos que, con la actividad que tenemos en España actualmente, ya es suficiente. No descartamos que podamos realizar algún tipo de inversión en el futuro, vía adquisición de alguna sociedad, pero no creemos que esa inversión, de producirse, vaya a realizarse en Latinoamérica.
Dentro de Latinoamérica, muchas veces se hace una distinción entre países más moderados (como, por ejemplo, Chile) y otros más inestables e impredecibles en sus políticas (como podría ser Venezuela) ¿Perciben ustedes de alguna forma la existencia de estos dos grandes bloques?
Ésa es una visión más política que económica. Estamos trabajando en la actualidad en países que podrían estar en esos dos bloques a los que haces mención y no encontramos diferencias apreciables en cuanto a la fiabilidad de nuestros negocios en ambos casos. Hasta el momento, no hemos percibido ningún tipo de diferencia. Hay que tener en cuenta, como ya dije antes, que nosotros no tenemos inversiones en esos países. Seguramente, la visión de una empresa que tenga una inversión permanente en esos países sea distinta.