
La larga experiencia de P4R en los mercados internacionales contribuye a apoyar e impulsar el proceso de internacionalización de las empresas españolas. Esta empresa ofrece una amplia gama de servicios para las operaciones de comercio exterior e inversión de las empresas y su actividad se sustenta en un equipo profesional altamente cualificado, un alto grado de conocimiento de los países donde actúa, experiencia con las principales instituciones multilaterales, transparencia, responsabilidad y rigor.
La empresa
Con 58 años a sus espaldas en la gestión y ejecución de proyectos en países en vías de desarrollo, P4R pasó a formar parte en 2006 de la Administración del Estado, bajo la tutela del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que ejerce un control efectivo a través de la Secretaría de Estado de Comercio. Entre sus cometidos básicos se encuentra, por un lado, el asesoramiento comercial y financiero de las empresas españolas en sus proyectos de internacionalización y, por el otro, la ejecución de las encomiendas que recibe desde las fuentes estatales. Unos objetivos ambiciosos y sumamente importantes, que, para Carmen Rodríguez, presidenta de P4R, demuestran la «proyección internacional» de las compañías de nuestro país, que han sabido «aprovecharse muy bien de la globalización para ser cada vez más eficaces y competitivas».
¿Cuál es el cometido básico de P4R y cómo califica su importancia dentro del sector exportador español?
Nuestra principal razón de ser es el apoyo a la internacionalización de las empresas españolas, a las que prestamos servicios de carácter financiero y comercial relacionados con inversiones en el exterior, siempre y cuando sus actividades resulten compatibles con las que realice por cuenta del Estado. Además, prestamos una asistencia técnica a la Administración para que se realice un mejor uso de los créditos de ayuda el desarrollo en varios continentes, principalmente África y Asia, pero, en la actualidad, tenemos presencia en la mayoría de regiones del mundo.
¿Resultó muy difícil su inmersión dentro de la maquinaria estatal?
En absoluto. La experiencia previa de casi seis décadas nos ha aportado una visión global y unas experiencias muy positivas, ideales para lograr una mejor comunicación con las empresas. En 1997, iniciamos una expansión hacia el exterior, paralela a la propia internacionalización de las empresas españolas, que nos posicionó convenientemente en el mercado global. En la actualidad, nos encontramos participados en un 88% por el Instituto de Comercio Exterior y en alrededor de un 12% por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
¿Cuál ha sido la evolución de su negocio en los últimos años?
Sólo en la última década, la contratación media anual de P4R ha sido de 527 millones de euros, mientras que nuestra media anual se ha elevado hasta los 65 millones de euros. Desde 2004, hemos gestionado cada ejercicio alrededor de 118 operaciones, que han sido contratadas o adjudicadas y que han sumado unos 1.500 millones de euros. Junto a esta labor, hay otras 237 operaciones en gestión y estudio. En lo que llevamos de año, hasta octubre, nuestra cartera total de operaciones suma 10.029 millones de euros. En relación con las encomiendas por parte del Estado, los datos recogidos de enero a septiembre dicen que hemos recibido un total de 34 en 16 países diferentes, distribuidas en 62 proyectos y por un importe de más de 300 millones de euros.
¿En qué consiste exactamente esa asesoría comercial y financiera que brindan?
Contamos con un equipo de profesionales altamente cualificados, en el que hay comerciales, ingenieros, financieros, expertos en project finance y jóvenes becarios del ICEX. En el campo comercial, por ejemplo, identificamos las mejores oportunidades de negocio para las empresas y les ofrecemos todo tipo de facilidades cuando desean instalarse en el país. A nivel general, les buscamos socios locales para asentarse, intermediamos en las relaciones con las autoridades del país, les asesoramos cuando tienen que presentar ofertas y quieren acceder a conseguir financiación, les asistimos en la negociación de los contratos y llevamos un exhaustivo control de los trámites de licitación. A nivel financiero, diseñamos los paquetes financieros que se amolden más convenientemente a las necesidades de las empresas, en cualquier modalidad, bien sea a través de créditos multilaterales o bilaterales y en operaciones de compensación. También preparamos planes de negocio según un pormenorizado estudio de la empresa y de la situación del mercado en el que desea incorporarse.
¿Cómo valora la situación del tejido empresarial español en la actualidad?
Las empresas españolas son ahora multinacionales y se han logrado desarrollar muy bien en segmentos como los de las telecomunicaciones, las energías renovables o la construcción. Eso es gracias a que han sabido aprovecharse con éxito de la globalización, dando un salto muy importante hacia la exportación y logrando ser más eficientes. De cara al futuro, tienen el reto de intentar ser más competitivas y también intentar ser aún más audaces para abordar mercados exteriores.
¿Cómo son sus relaciones con el resto de aparatos del Estado y con las organizaciones empresariales como la CEOE?
Cada mes mantenemos reuniones con la Secretaría de Comercio y con el ICEX. Con ambas mantenemos un contacto muy estrecho y permanente, porque realizan también una labor esencial para la prosperidad económica de este país. Todas tenemos el problema de que no somos excesivamente conocidas por el gran público y, a muchas capas de la sociedad, no les llega la importancia de nuestro trabajo. Con la CEOE no mantenemos ningún contacto permanente de estas características, pero sí que creemos que todas las entidades que trabajamos en beneficio de la internacionalización de las empresas de nuestro país debemos coordinarnos lo máximo posible.